domingo, 29 de enero de 2012

POLLO GUISADO CON TOMATE Y ACEITUNAS NEGRAS


FOTO: Lorena M.

¡¡Buenas!! Esta receta es el claro ejemplo de intentar "copiar" una receta y al final terminar haciendo otra bastante diferente. Entre los blogs de cocina que sigo con mayor asiduidad está El Comidista (se puede ver el enlace en la barra lateral izquierda). Me gusta, porque su autor, Mikel López Iturriaga (sí, hermano del que fuera jugador de baloncesto), aporta un enfoque bastante divertido y sencillo a su blog, sin ínfulas ni pretensiones.

Esta receta es de esas que me "entró por los ojos". La vi y me dio hambre. Así que me propuse copiársela. Claro, luego te pones a cocinarla y te ocurren cosas como que, al dorar el pollo, éste se pega al fondo de la cacerola y te planteas desglasarla con cerveza para luego añadir el jugo... tienes más líquido por lo que cambias los modos de cocción... Vamos, que como me salió diferente he decidido colgarla.

A veces soy un poco rígido de esquemas (más bien un mucho) y al ver un guiso sin alcoholes, me recorrió como una especie de estupor al que finalmente me sobrepuse. Vale que la receta sea griega, pero... a ver si es que en Grecia no conocen ni el vino ni la cerveza... El caso es que decidí hacerla tal cual pero, al dorar el pollo, se me pegó un poco al fondo de la cacerola que era la que tenía el tamaño adecuado. Así que se me encendió la bombilla y en vez de fregarla, la desglasé con cerveza (ya le eché el alcohol...) y obtuve unos jugos maravillosos. También cambié el tomate de bote por tomates naturales. A partir de este punto, supuse que el parecido con la receta original sería mera coincidencia...

¡Al rico pollo, oiga!

INGREDIENTES

  • 1 pollo cortado para guisar
  • 200 gr de aceitunas negras
  • 3 tomates muy rojos (y que no sean como bolas de poliespán pintadas de rojo por fuera)
  • 3 cebollas
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de pimentón picante
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra
  • ½ vaso de cerveza

PREPARACIÓN

Salpimentamos el pollo y reservamos. Cortamos la cebolla en juliana. Pelamos y picamos los tomates. Doramos el pollo con un chorro de aceite en una cazuela grande. Dejamos que los trozos se doren bien por cada lado, sin moverlos en exceso. Retiramos de la cazuela una vez dorados. Como posiblemente (seguramente) el pollo se pegue al fondo de la olla, habrá que desglasarla con el medio vaso de cerveza. Reservamos el jugo. Bajamos el fuego, añadimos la cebolla y pochamos durante 20 minutos (con la cacerola tapada), moviéndola de vez en cuando. 

Incorporamos el tomate, el vinagre, la miel, y el tomillo. Mojamos con el caldo obtenido al desglasar. Cocemos a fuego medio durante 15 minutos con la olla destapada. Añadimos el pollo, tapamos y dejamos que se haga a fuego muy suave entre 45 minutos y una hora, hasta que la carne esté bien hecha y se separe del hueso fácilmente.

Mientras tanto, en un cacillo pequeño, ponemos agua a hervir. Escurrimos las aceitunas y las escaldamos  durante un minuto aproximadamente en el agua hirviendo para que pierdan un poco de sal. Las agregamos al guiso y les damos de 5 a 10 minutos de cocción con la olla destapada. Corregimos de sal y tenemos el plato listo.


DIFICULTAD  

Si vemos que la salsa, tras hora y media de cocción, aún sigue estando un poco líquida (dependerá del agua que tengan los tomates), lo podemos arreglar con una cucharadita de Maizena Express que funciona muy bien

OZEMIGUÉ

No hay comentarios:

Publicar un comentario