miércoles, 22 de junio de 2011

SOLOMILLO AL WHISKY


FOTO:  Lorena M.

Hello everybody. Me estreno con mi primera receta del blog. El solomillo al whisky es una de las tapas que no puede faltar en un bar sevillano que se precie de serlo (De hecho, creo que el bar que no lo tenga en carta se arriesga a que lo clausuren y deporten a su dueño). Te puedes encontrar de todo, desde un auténtico manjar al que pone lomo de cerdo y te lo quiere colar por solomillo pasando por los que cuecen la carne y la riegan bien con el aceite. Pero como digo, cuando está bien preparado, está para chuparse los dedos.

El solomillo al whisky tiene una cosa: Que se puede cocinar a lo bestia. Si te planteas la duda existencial de si eran dos cabezas de ajo o tres, le pones tres y a tirar, que sale bien. Una cosa que me encanta del resultado final de la receta son los ajos, que se confitan en el aceite y con los que estoy pensando una idea que si me sale bien la pondré en el blog. Claro que, si eres primo de Nosferatu o le tienes cierto respeto al ajo, a lo mejor esta no es tu receta.

Y para preparar la receta, yo me pondría de fondo el disco "El Patio" de Triana, concretamente la canción "Todo es de color".

Vamos al ajo pues(nunca mejor dicho):

INGREDIENTES (Para 4 personas)
  • 2 solomillos de cerdo (mejor si son ibéricos)
  • 2 cabezas de ajo (es decir, una por solomillo)
  • 2 pastillas de caldo de carne
  • Un vaso de whisky "como si fuera para ti" (medio vaso aproximadamente)
  • El zumo de un limón
  • Aceite de oliva virgen extra (una cantidad generosa, es decir, que cubra unos 4 ó 5 mm el fondo de la sartén o cacerola que vayamos a emplear )
  • Pimienta negra molida
  • Sal
PREPARACIÓN

Limpiamos los solomillos de la grasa que puedan tener por fuera. Los cortamos en rodajas lo más finas que podamos. Para que salgan más grandes en superficie, podemos cortarlas con un poco de ángulo o cortar el solomillo en rodajas más gruesas y espalmarlas. Cuando tengamos los solomillos cortados, salpimentamos y reservamos.

Las cabezas de ajo las limpiamos de la piel exterior, dejando la piel del ajo. Desgranamos las cabezas y aplastamos un poco los dientes de ajo con la ayuda de un cuchillo de hoja ancha.

Ponemos el aceite de oliva a calentar en la sartén a fuego vivo. En ese aceite freiremos los filetitos, sacándolos del aceite una vez fritos. Reservamos los filetes.

Freímos los dientes de ajo en el mismo aceite y cuando ya huelan a frititos, agregamos el whisky (con cuidado de que no salte el aceite). Ahora, como paso opcional, flambeamos los ajos y esperamos a que se consuma el alcohol del whisky (Entiendo que habrá a quien le de reparo montar la fogata en mitad de la cocina -eso sí, si lo haces con público queda de lo más efectista-) y se apague la llama. En ese momento, agregamos el zumo del limón colado y las pastillas de caldo de carne bien desechas. Bajamos la intensidad del fuego a fuego suave, removemos un poco y tapamos. Ya sólo queda esperar que reduzca que son unos 15 minutitos más o menos y, cuando falten dos o tres minutitos, añadimos los filetes. Removemos para impregnar con la salsa , siempre cuidadosamente para evitar que se destroce todo. 

Una vez la carne haya tomado temperatura y se haya impregnado bien con la salsa, servimos.

DIFICULTAD

 
My strong advice: ¡¡¡Ármate con una barra de pan para hacer barquitos!!!

OZEMIGUÉ

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